Mostrando las entradas con la etiqueta Mitos de Japón. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Mitos de Japón. Mostrar todas las entradas

La muñeca "Okiku Doll"

Según cuenta la historia, "Okiku Doll" es una muñeca que perteneció a una niña de tres años de edad (llamada Okiku) quien a su corta edad, falleció a causa de un resfriado.

Lo curioso es que después de su deceso, muchos afirman que su espíritu poseyó a esta muñeca, y una prueba de esto, es que a ella "le crece" el cabello. Originalmente, el cabello de la muñeca era corto, pero con el pasar del tiempo, fue creciendo y creciendo.

Científicos analizaron una muestra del cabello y definieron que este pertenece a la de un niño o niña de corta edad; unos aseguran que éste, pertenece a "Okiku".

La muñeca "Okiku Doll"
"Okiku Doll", la muñeca

El templo donde está la muñeca, es visitado por muchísimos curiosos cada año para apreciarla. Hoy en día se asegura que no solo su pelo ha crecido, sino que sus labios (que antes estaban cerrados), ahora están abiertos y húmedos. Por otro lado, sus ojos que están fijos, dicen observar aquel que la mire como si tuviera vida propia.

La Kuchisake Onna (La mujer de boca cortada)

Cuenta la historia, que la Kuchisake Onna, es uno de los más aterradores y perturbadores fantasmas de Japón. Su nombre, se traduciría como "La mujer de la boca cortada".

El origen de la Kuchisake Onna se remonta allá por la época del periodo Heian (794-1185 d.C.), donde la esposa (o concubina) de un Samurai, era muy hermosa pero también era muy vanidosa y le gustaba engañar a este Samurai. Un día, el Samurai se enteró de su infidelidad y muy enojado, la atacó con gran ira haciendo uso de su "katana". Tras esto, el corte hecho fue directo a su boca, desde su oreja a oreja mientras gritaba el Samurai le gritaba: "¡¿Ahora, quién creerá que eres hermosa?!".

Mucho tiempo después, el espíritu de esta mujer regresó malicioso y vengativo con sed de cometer lo mismos actos que la sentenciaron. En la actualidad, se dice que aún vaga por las calles en busca de victimas. Cuando halla a una, se le acercará y le preguntará: "¿Soy Hermosa?" (¿atashi kirei?). Si la víctima le dice que "No", este ser la cortará en dos verticalmente con sus tijeras; pero si le responde que si, la "Kuchisake Onna", se quitará su máscara revelando la gran cortadura de su boca y preguntará otra vez: "¿Y Ahora?" (¿Kore Demo?), si la víctima responde que "No", este ser cortará por la mitad a su victima, sin embargo, si responde que "Si", cortará de oreja a oreja a su victima para dejarla igual como ella. En ciertas versiones de la Kuchisake Onna, si respondes este último "Si", ella se quita su máscara y dará a su "victima" un brillante y valioso Rubí ensangrentado; luego se irá.

La Kuchisake Onna (La mujer de boca cortada)
La Kuchisake Onna
(La mujer de boca cortada)

En la mayoría de las versiones de la "Kuchisake-Onna" es imposible escapar aunque uno corra lo más que pueda, ella siempre aparecerá enfrente de su víctima. Algunos afirman que existe una forma de poder librarse de este espíritu, y es cambiar la respuesta que ella misma pregunta. Con esto, ella quedara pensativa, en ese momento, es hora de huir. También se dice que es bueno llevar dulces siempre, y si ella se aparece ante uno, simplemente se tira estos al piso o puedes ofrecerle a "ella". Otra forma de escapar de la "Kuchisake Onna" es preguntarle a ella: "¿Soy hermos@?"; ella estará confundida y simplemente se irá. En otras versiones, se dice que si te hace la primera pregunta (sobre si es "hermosa"), se le debe responder "Tengo prisa, es un asunto muy importante". Ella, se disculpará y se marchará dejando a uno libre de ser víctima.

El Gashadokuro

Cuenta la historia, que el Gashadokuro, es un ser con apariencia de un esqueleto gigante (un promedio de 15 veces mayor que una persona normal), y cuando ve algún Humano cerca, lo atrapará y se comerá su cabeza.

Se dice que los Gashadokuro nacen de los huesos de las personas que mueren de hambre, es por eso que este ser gusta de comer cabezas humanas, con el fin de saciar su hambre infinita.

La única forma de sobrevivir ante un Gashadokuro, es estar atento al sonido de una especie de campana que lleva atada a su mano izquierda, y esconderse antes de que se de cuenta de nuestra presencia.

El Gashadokuro
El Gashadokuro